Las claves de la dieta mediterránea en los niños
La Dieta Mediterránea beneficia la salud de tu hijo y del resto de la familia, ¿quieres saber por qué?
Su bajo contenido en ácidos grasos saturados y su alto contenido en grasas monoinsaturadas, hidratos de carbono complejos, fibra dietética y sustancias antioxidantes hacen que esta forma de alimentarse sea beneficiosa para nuestro estado de salud general, tanto físico como mental.
La Dieta Mediterránea se caracteriza por:
1- La abundancia de alimentos de origen vegetal como el pan, pasta, arroz, frutas, frutos secos, verduras, hortalizas y legumbres. Es esencial consumir un total de 5 raciones de fruta y verdura a diario. Gracias a su contenido elevado en antioxidantes y fibra dietética, pueden contribuir a prevenir enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
2- El uso de aceite de oliva como fuente principal de grasa (la mantequilla solo es empleada de forma esporádica). Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades antioxidantes.
3- Un consumo moderado de pescado (blanco y azul), marisco, aves de corral, huevos y productos lácteos (leche, yoghourt y quesos). Son alimentos ricos en proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales.
4- El consumo de pequeñas cantidades de carnes rojas y combinadas en recetas con verduras y cereales.
5 – Se basa en el uso de productos frescos, locales y de temporada en la medida de lo posible. Esto nos permite consumir las frutas y verduras en su mejor momento, tanto desde el punto de vista nutricional como organoléptico (su aroma y sabor).
6- El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. Es fundamental en nuestra dieta y por ello se debe tomar alrededor de 1,5-2 litros.
7- El azúcar, los caramelos, los pasteles, la bollería, y bebida azucaradas se deben consumir en pequeñas cantidades y sólo de vez en cuando.






